Capítulo 5 — El secreto del abuelo
Esa noche, Astrid no pudo dormir.
La lluvia golpeaba suavemente la ventana de su habitación mientras Zoe descansaba en el pequeño establo detrás de la casa.
Astrid volvió a abrir el mapa sobre su cama.
Las marcas brillaban débilmente bajo la luz de la lámpara.
Entonces recordó algo.
Se levantó rápidamente y corrió hacia el viejo armario de su abuelo. Comenzó a buscar entre cajas antiguas, libros polvorientos y fotografías amarillentas.
Hasta que encontró un pequeño cuaderno negro.
Su corazón comenzó a latir rápido.
Lo abrió.
Las primeras páginas estaban llenas de dibujos extraños y notas escritas a mano. Pero una frase llamó inmediatamente su atención:
"Cuando los cuatro caballos regresen, el guardián también despertará."
Astrid sintió frío.
Siguió pasando páginas desesperadamente hasta encontrar un dibujo.
Era Zoe.
Exactamente igual.
La pata blanca.
Las otras tres negras.
Astrid cubrió su boca sorprendida.
Debajo del dibujo había otro mensaje:
"No permitan que la sombra entre al bosque antes de la Luna Roja."
En ese momento, un fuerte golpe sonó afuera.
¡TOC!
Astrid levantó la cabeza asustada.
Otro golpe.
Más fuerte.
¡TOC! ¡TOC!
Corrió hacia la ventana y apartó lentamente la cortina.
Y casi gritó.
Porque alguien estaba parado afuera de su casa… mirando directamente hacia su habitación.