CapĂtulo 6 — La marca brillante
Al dĂa siguiente, Astrid llegĂł temprano a la Escuela Los Tres Hermanos.
No habĂa dormido nada.
Natanael fue el primero en notar su cara pálida.
—¿Qué te pasó?
Astrid les contĂł todo:
El cuaderno.
El dibujo de Zoe.
La persona afuera de su casa.
Natalie se quedĂł completamente seria.
—Esto ya no parece una simple historia.
Astrid mostró el cuaderno escondiéndolo debajo de la mesa del comedor escolar.
Vianelis comenzĂł a leer en silencio.
—"Los cuatro portadores..." —susurró.
De repente se detuvo.
—¿Qué pasa? —preguntó Natanael.
Vianelis levantĂł lentamente la mirada.
—Aquà dice que cada jinete tendrá una marca.
Todos se miraron confundidos.
—¿Qué tipo de marca? —preguntó Natalie.
Pero antes de responder, Astrid sintió un ardor fuerte en su muñeca.
—¡Ah!
Se levantó rápidamente.
Los demás vieron cĂłmo una luz dorada aparecĂa lentamente en su piel.
Una especie de sĂmbolo.
ParecĂa un caballo rodeado de fuego.
Natalie abriĂł los ojos.
—Astrid...
Natanael retrocediĂł impresionado.
Y afuera, en el estacionamiento de la escuela, los cuatro caballos comenzaron a relinchar al mismo tiempo.